Candido Camacho y la experimentación como agente transformador
Por Judith García Beltrán / mayo 2026
TEA Tenerife Espacio de las Artes dedica, por primera vez desde 1995, una exposición antológica a la vida y obra del artista palmero Candido Camacho.
La exposición Candido Camacho: ritos del deseo plantea un acercamiento a la vida y obra del artista palmero a través de una selección de piezas que abarcan la totalidad de su carrera artística.
Mediante un recorrido lineal estipulado por la propia cadencia sucesiva de las piezas, la muestra nos ofrece un itinerario cronológico a través del cual poder transitar la proyección y evolución artística de Camacho.
La selección de obras ofrece una imágen precisa del espíritu místico y cambiante que impera en la vida y obra de Camacho; ese espíritu que lo introduce en sus inicios en el Surrealismo y que lo empuja a emprender una búsqueda hacia una estética propia. La trayectoria profesional del artista puede definirse en términos de una experimentación continua y total, en la cual se deposita la razón de ser de su arte: marcos fragmentados, materiales de desecho y elementos mundanos se alinean con la integración de insectos en una representación simbólica de lo efímero, lo visceral y lo cambiante, intereses que resuenan con su voluntad de que su obra fuera destruida después de su muerte. Camacho desarrolló un arte vivo en la acepción más absoluta de la palabra: un arte que transforma y es transformado por la incisión del tiempo, un arte que, en contra de todos los principios de la conservación, encuentra su camino en la degradación natural que provocan los materiales y técnicas utilizados.
Como espectadora, la experiencia expositiva es impecable: una cuidada selección de obras, textos informativos en todas las salas, cartelas identificativas para todas las piezas y una amalgama de documentos relativos a la carrera artística de Camacho. De entre estos me gustaría destacar, a título personal, la acertada decisión de incluir las correspondencia del artista con su contexto más inmediato, pues estos documentos aportan una contraparte más mundana y terrenal que ayuda a desmitificar la figura del artista y a ahondar en esa dimensión humana que en muchos casos queda eclipsada.
Esta muestra retrospectiva dialoga de manera directa con la exposición Para que podamos vivir. La Laguna, 1968-1983, inaugurada el mismo día que Ritos del deseo. La muestra ofrece una mirada al apogeo cultural vivido en la ciudad de La Laguna durante la segunda mitad del siglo pasado, contexto en el que se desarrolla parte de la carrera expositiva de Camacho. La selección de obras de ambas muestras se hallan acotadas en un mismo arco temporal: desde finales de la década de los sesenta hasta principios de los años ochenta, aunque la selección de obras de Camacho continúa hasta los primeros años de la década de los noventa.
De la misma manera se podría afirmar que la muestra continúa con la estela de la exposición Néstor reencontrado, realizada en la misma institución en octubre del año anterior. Ambas exhibiciones muestran un compromiso absoluto por la defensa y dignificación de las realidades homoafectivas, un tema que dialoga de manera directa con la convulsa realidad social que está experimentando la política internacional en los últimos años.
Candido Camacho: ritos del deseo supone una ventana abierta a la experimentación, la expresión, la innovación y la autopercepción, así como una invitación a la ciudadanía local a reencontrarse con un autor que, si bien no figura dentro de los nombres más conocidos, aporta un valor incalculable a la vida cultural de Canarias.